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martes, 19 de julio de 2011

Sanidad pacta con Enfermería "un proyecto de futuro serio"

El Ministerio de Sanidad quiere culminar la legislatura contando con el respaldo de los profesionales sanitarios. Después de firmar un acuerdo con el Foro de la Profesión Médica que marcará la pauta de trabajo del departamento de Leire Pajín hasta las próximas elecciones generales, Sanidad ha querido contar también con el apoyo de los enfermeros y mañana rubricará con ellos una declaración similar que pretende ser "un proyecto de futuro serio", según el presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado

El formato del acuerdo será similar y centra sus principios en el buen entendimiento que mantienen Sanidad, el presidente de la Organización Médica Colegial, Juan José Rodríguez Sendín, y González Jurado desde la etapa en la que Trinidad Jiménez lideraba el ministerio. En concreto, el pacto con enfermería pilotará en torno "a la profesionalización de la gestión, detallando aspectos claves como el desarrollo de las especialidades, la implantación de la prescripción enfermera, el registro, el proceso de recertificación del colectivo y la publicación de un libro blanco que ayude a la planificación de las necesidades de personal". Como destaca González Jurado, "por nuestra parte está el compromiso ético de los enfermeros con el sistema sanitario público y nuestro deseo de colaborar a una ordenación de la profesión controlada y rigurosa". Con PSOE y PP El presidente del Consejo de Enfermería es consiente de que este acuerdo con Sanidad "tiene un carácter temporal, ya que este ministerio no puede comprometerse ahora a muchas cosas". Aun así, "como no tenemos color político, estos mismos temas están pactados con el Partido Popular, que ha respaldado ya nuestra propuestas en forma de proposición no de ley. 

A pesar de los temas que marcarán a partir de ahora la pauta de trabajo del departamento de Pajín, González Jurado piensa que todavía "es necesario cambiar y preservar muchas cosas del modelo sanitario para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud; no todo mejora por decreto". Código Deontológico Por otra parte, el máximo dirigente de los enfermeros españoles ha valorado las reacciones a la aprobación del nuevo Código Deontológico de la Organización Médica Colegial en la última asamblea de la colegiación. Según apunta, el Consejo de Enfermería ultima su propio código, que podría entrar en vigor en el último trimestre de este curso "y veremos con detalle cómo se han expresado" en su norma. En cualquier caso, sobre las polémicas abiertas en la opinión pública, González Jurado niega taxativamente que algunos aspectos del documento de la OMC sirvan a los intereses del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero como moneda de cambio por el apoyo definitivo a la universalización de la colegiación de las profesiones sanitarias: "Nadie desde el Gobierno me ha puesto la más mínima condición a nada, y en esto los enfermeros y los médicos hemos avanzado siempre en paralelo. Esas acusaciones son totalmente falsas". Desde mañana la colaboración de médicos y enfermeros por la viabilidad del SNS puede ser la mejor avanzadilla para el Pacto de Estado por la Sanidad. 


LA COLEGIACIÓN OBLIGATORIA, MÁS CERCA 

El presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado, da por cerrado el debate nacional sobre la libre colegiación. Cree que la nueva coyuntura política ha retrasado definitivamente el diseño de la Ley de Servicios Profesionales y que el Gobierno ha asumido que la colegiación de las profesiones sanitarias es incuestionable "como ocurre en todo el mundo". En su opinión, que se haya pospuesto el debate sobre la norma que preparaba el Ministerio de Economía "no ha sido por causalidad. Hay muchas personas que han jugado un papel muy especial en que el Gobierno haya cambiado sus criterios conceptuales", y entre ellos habla del ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, cuya tarea "ha sido muy importante, pero no ha sido el único". González Jurado piensa que, a pesar de que el debate "ha sido muy soso" ha servido para que los colegios reflexionen sobre su futuro "y todavía tenemos que hacerlo mucho más".

viernes, 1 de julio de 2011

Máximo González Jurado confirma que la enfermería será clave al envejecer la población


De oficio voluntario a carrera universitaria. La enfermería ha experimentado en pocas décadas una evolución notable que ayer se encargó de revisar Máximo González Jurado –una de las voces más autorizadas del gremio a nivel internacional– en el marco de la I Jornada de Enfermería del Hospital Nuestra Señora de Fátima. El acto congregó en el Centro Cultural de Novacaixagalicia a más de 160 diplomados y personalidades del ámbito sanitario entre las que figuraron la subdirectora general del Sergas, Mercedes Carreras, o el director del Grupo Médico de Fátima, Ángel Caicoya. González apuntó también las grandes claves en el futuro de la profesión.

–¿Qué retos tiene que afrontar de manera más urgente la enfermería del siglo XXI?


–Dar respuesta a las necesidades de los ciudadanos con una atención sanitaria segura y de calidad que atienda a los cambios demográficos que se están produciendo. El envejecimiento de la población –el 15% de la población está compuesta por mayores, que ocupan el 80% de los servicios sanitarios– va a provocar que tengamos una elevada cantidad de personas con un número muy alto de patologías que requieren cuidados especiales. En esa situación van a ser las enfermeras las que den la respuesta principal y resulten claves para estos enfermos crónicos polimedicados.

–¿Está el sistema sanitario preparado para hacer frente a esa necesidad inminente?


–Ese espectro está muy mal cubierto porque hasta ahora se ha priorizado a las enfermedades agudas y el sistema no está preparado. En cualquier caso estamos avanzando en una formación académica de excelencia, con el paso del antiguo técnico sanitario al graduado en enfermería que dispone de la posibilidad de seguir creciendo profesionalmente con el máster o el doctorado. Cuando ese proceso culmine podremos decir que España tiene las mejores enfermeras del mundo.

–¿Se está viendo acompañado esa mayor profesionalización de mejoras laborales?


–Todavía no. Parece irracional que no se reconozca retributivamente a un profesional al que se le está exigiendo una formación posterior al grado para alcanzar una competencia más avanzada. Eso va a ir en paralelo con el desarrollo de especialidades. No podrá ser de otra forma. En cualquier caso es un tema laboral derivado de la relación entre empresarios y trabajadores a través de los sindicatos.

–¿Es suficiente la plantilla de enfermeros de la que dispone la sanidad pública?


–No, la situación es absurda. En España teneos el 45% de médicos y el 55% de enfermeras, frente al 29% de médicos y el 71% de enfermeras registrado en el resto de Europa. Estamos tan alejados de esa media que para entrar en ella necesitaríamos 150.000 enfermeras más. Y dentro de España el déficit es brutal: en Navarra hay nueve enfermeras por cada 1.000 habitantes frente a las tres que hay en Murcia. En Galicia hay 4,87 por cada 1.000, muy próximo a la media nacional de 5,36 . El sistema está completamente medicalizado y probablemente afronte más gastos de los que debe.

–¿Se tiene en cuenta a los profesionales al tomar decisiones que afectan al colectivo?


–A este colectivo y al de los médicos no se nos tiene en cuenta a la hora de planificar. Probablemente si participáramos en la toma de decisiones las cosas irían mejor. Hemos llegado a una situación en la que el sistema se ha burocratizado excesivamente y con el profesional hay que contar porque, al final, es el que determina los costes del sistema.

–¿Entre esas cuestiones a debatir figura la del paso de las universidades a los hospitales?


–Sin duda. Hay que tomar una decisión porque ahora mismo el riesgo es grande. Ninguna carrera permite estar en condiciones de ejercer al día siguiente de terminar la universidad. Los médicos lo han resuelto por el modelo tutelado MIR, obligatorio para todos y por el que se le van dando responsabilidades al alumno a medida que van pasando los años como residente. En enfermería eso no se hace, salvo ahora para los especialistas, ¿pero qué pasa con la mayoría que no lo es? En Portugal lo han resuelto con nueve meses de tutela en hospitales. Hay que buscar fórmulas porque si no el choque de ser estudiante un día y al siguiente profesional con responsabilidades plenas es demasiado violento. Es algo que estamos debatiendo pero estos cambios estructurales son muy difíciles.

lunes, 30 de mayo de 2011

MÁXIMO GONZÁLEZ JURADO TOMA POSESIÓN COMO PRESIDENTE DEL CONSEJO GENERAL DE ENFERMERÍA CON EL RESPALDO DEL 80% DE LOS COLEGIOS



Máximo González Jurado ha tomado posesión de su cargo como presidente del Consejo General de Enfermería de España, en la tarde de ayer, en un acto en el que ha estado arropado por los presidentes de los colegios provinciales que apoyaron su candidatura en la reciente reelección. El acto ha incluido también la toma de posesión de los miembros integrados en los órganos de gobierno del Consejo General de Enfermería, es decir, el Pleno y su Comisión Ejecutiva. Todos los miembros de los órganos anteriormente citados renuevan su cargo en esta recién estrenada legislatura.
La labor desempeñada por González Jurado al frente del Consejo General de Enfermería ha contado con logros tan importantes como la aprobación de una normativa profesional que ya ha supuesto una mejora trascendental en el desarrollo profesional de la enfermería y, por tanto, en la calidad de todo el Sistema Nacional de Salud. Esta circunstancia ha sido clave para los colegios provinciales a la hora de decidir el futuro de la Organización Colegial.

Según González Jurado, ?los últimos años han resultado un verdadero hito histórico para la enfermería española, que ha sufrido una auténtica revolución en su desarrollo profesional gracias a la aprobación de la Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias (LOPS), el Real Decreto de Especialidades de Enfermería, el Estatuto de la Profesión Enfermera, la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud, la conversión de sus estudios universitarios en un Grado de cuatro años de duración y la modificación de la 'ley del medicamento' para reconocer a las enfermeras la capacidad para prescribir medicamentos y productos sanitarios con sus respectivas recetas".
Todos estos textos fueron negociados y consensuados directamente por González Jurado junto al resto de los agentes sanitarios competentes. Según el reelegido presidente, en este tiempo "hemos pasado de ser profesionales subordinados a ser una profesión sanitaria moderna, facultativa, especialista, prescriptora, con plena autonomía y con responsabilidad y cuerpo de doctrina propios. Características que van a hacer posible un futuro en el que la calidad y la seguridad de las personas atendidas, se perfilen como las señas de identidad de nuestro sistema sanitario".

Calidad profesional en la vanguardia mundial
El presidente de los 250.000 enfermeros que trabajan en España ha reiterado, una vez más, que los próximos cinco años al frente del Consejo General van a estar centrados, principalmente, en la implantación del Grado de Enfermería, el desarrollo de la prescripción enfermera y la implantación definitiva de las especialidades de enfermería, incluyendo la aprobación del plan formativo de la única especialidad pendiente: enfermería en cuidados médico-quirúrgicos. "Seguiremos trabajando para que la enfermería española tenga el reconocimiento profesional y social que se merece y los ciudadanos y pacientes sigan teniendo a su disposición, en el Sistema Nacional de Salud, de unos profesionales de enfermería con una preparación y una calidad profesional en la vanguardia mundial".

Máximo González Jurado, que es el decano de los presidentes de consejos generales de colegios profesionales -tanto de profesiones sanitarias como ajenas al mundo de la salud-, ostenta dos doctorados; es profesor titular de la Universidad Complutense de Madrid, enfermero asistencial experto en diabetes, además de diplomado en Enfermería, licenciado en Antropología y especialista en enfermería en cuidados médico-quirúrgicos. Entre las diferentes condecoraciones que posee destacan, especialmente, el prestigioso premio mundial "Christiane Reimann", concedido por el Consejo Internacional de Enfermeras y considerado como el "premio Nobel de la enfermería"; la Gran Cruz de la Orden Civil de Sanidad, concedida por Su Majestad El Rey; y, la Cruz Blanca de la Orden del Mérito, del Plan Nacional sobre Drogas del Ministerio del Interior. 
   

jueves, 19 de mayo de 2011

Máximo González Jurado apoya a los enfermeros que ven "necesaria e importante" una regulación común y que no haya "17 leyes diferentes" para una muerte digna.

El presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado, considera "necesario e importante" que, con la futura Ley reguladora de los derechos de la persona ante el proceso final de la vida, cuyo anteproyecto ha recibido el visto bueno del Gobierno este viernes, "haya una regulación que quede como materia básica del Estado y que no haya 17 leyes diferentes".
  
En este sentido, Máximo González Jurado, ha recordado, en declaraciones a Europa Press, que la futura normal viene a garantizar "una buena regulación para que los últimos días de los pacientes terminales sean dignos para ellos y sus familias, conciliando el respeto a los derechos tanto del paciente como de los profesionales sanitarios que lo atienden".

"Tenemos una ley importante aprobada en 2002, la Ley de Autonomía del Paciente, que recoge una serie de derechos, como son los de información, consentimiento y voluntad anticipada --ha recordado--. Si ya existe una declaración de voluntades que se va renovando sobre cómo morir con dignidad, que se regule para evitar conflictos como los del pasado sobre si son cuidados paliativos o procesos diferentes como la eutanasia activa o pasiva, es necesario e importante", ha insistido.
 
Tanto el personal de enfermería como los médicos ya tuvieron ocasión de tratar con la ministra de Sanidad, Leire Pajín, la redacción de este texto normativo aprobado este viernes, y volverán a hacerlo en el trámite de consultas que atravesará antes de iniciar su trámite parlamentario en el Congreso.

Máximo González Jurado le dedica un ZAS en toda la boca a Carlos Tardío


Una compañera (tanto de profesión, como del mundo blog) me ha pasado esta cosilla, que quería compartir. Y ya son varias cosas las que compartimos, siendo la principal, el desprecio que sentimos por Carlos Tardío y su incoherente rabieta con Máximo González Jurado. Ya le largaron del Consejo, a ver si hay suerte y también lo ponen en la calle, en el Colegio de Badajoz.

Elena, te hago un copy&paste que me encanta como lo has puesto, ¿ok?. ¡Gracias guapa!

Trasteando por la red he encontrado el Auto sobre el proceso electoral del Consejo General de Enfermería que el Colegio de Badajoz, con Carlos Tardio a la cabeza, puso en marcha. Parece que le salieron mal las cosas al buen mozo y no pudo atacar como nos tiene acostumbrado a hacer, a nuestro presidente, Máximo González Jurado

Lo único que lamento, es que no estimarán que fue con mala fé, para que le hicieran correr con todos los gastos procesales a su persona.


[...]"No procede el nombramiento de la Junta Provisional pretendido por el Colegio Oficial de Enfermeros de Badajoz, al no ser necesaria ni procedente la aplicación subsidiaria de la norma en que se ampara su solicitud." [...]



[...]"La sala acuerda desestimar el recurso de reposición impuesto por el procurador Don Rámiro Reynolds Martínez, en nombre y representación del Colegio Oficial de Enfermeros de Badajoz, contra el auto de 30/03/2011, que ratifico íntegramente porque es ajustada a Derecho"[...]
 

miércoles, 18 de mayo de 2011

Palabras de Máximo González Jurado en la Cumbre Mundial Médico-Enfermera


CONSEJO GENERAL DE ENFERMERÍA
 Madrid, 15 abril 2011






En el año 1986 tuve el orgullo y la satisfacción de participar, de la mano de nuestro querido y recordado, ministro Ernest Lluc,  en la elaboración de una Ley que todos ustedes conocen y recuerdan, porque resultó ser el origen genuino de este Sistema Nacional de Salud del que, no por más repetirlo,
podemos sentirnos más orgullosos  cada día y más celosos a la hora de “cuidarlo con verdadero esmero”. 

Los enfermeros, que nos caracterizamos por cuidar de las personas, de las familias y de la sociedad, queremos ser especialmente cuidadosos con este Sistema sanitario con el que nos hallamos verdaderamente comprometidos. 

Y como cuidar, para nosotros, no es otra cosa que “dar vida”, no vamos a permitir que se pongan en cuestión sus principios básicos, su equilibrio ni su sostenibilidad futura. Precisamente los principios rectores del Sistema Nacional de Salud, unidos a la calidad y compromiso de los profesionales que
en él prestan su servicio, hacen que se nos reconozca como el séptimo país del mundo en eficiencia sanitaria y en el ranking mundial del conjunto de los indicadores de salud más positivos.

El Estado de Bienestar pivota, se comprende y se aprecia por los propios ciudadanos, en gran parte, por la bondad de la  asistencia sanitaria. La educación, las pensiones o la dependencia son otros elementos no menos importantes pero que, en ningún caso alcanzan los niveles de satisfacción y
calidad percibida que obtiene la sanidad española, en la mayoría de los casos, con una inversión, proporcionalmente inferior, a los restantes pilares de ese mismo Estado del Bienestar.

Cuando nos acercamos a esas encuestas de satisfacción, y los datos más recientes del observatorio sanitario los presentó ayer la Sra. Ministra, constatamos con orgullo como, precisamente, médicos y enfermeros alcanzamos las más altas y favorables  valoraciones por parte del conjunto de la ciudadanía cercanas al 90%. De un modo u otro se trata de profesionales extraordinariamente cualificados y fuertemente comprometidos, por vocación y por sentido de la responsabilidad,  con el Sistema y con las necesidades de salud.

Se trata, en definitiva, y esto es la esencia de este Sistema Sanitario, que nuestra ministra a veces califica, de “verdadera joya de la corona”..., se trata digo, de “personas cuidando a personas”.

Fíjense que la definición parece sencilla, y lo es. 

Nuestro Sistema Sanitario tiene como esencia el estar constituido por, “personas que cuidan a personas”. 

Y, a partir de aquí, podemos y tenemos la obligación todos –digo todos-  de construir la arquitectura necesaria para dar soporte, con aquellos principios básicos de la Ley General de Sanidad, a quienes por su profesionalismo; la sociedad les confía esa labor constitucionalmente  protegida de, garantizar su
derecho a la salud. Unos principios que, en época más reciente han sido renovados y consolidados en la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud.

Universalidad, equidad, accesibilidad, gratuidad o solidaridad son, pues,  valores irrenunciables que las Organizaciones Colegiales de médicos y enfermeros seguiremos protegiendo por encima de cualquier crisis presente o futura,  ya sean estas de índole económico o, como afirman muchos, crisis de valores.

Esta alianza,  centrada en nuestros fuertes vínculos con nuestros pacientes está protegida, garantizada y se sustenta en un ordenamiento deontológico, en una formación a lo largo de la vida, que permite y obliga a los profesionales  a actualizar sus conocimientos, en sintonía con el desarrollo de sus respectivas disciplinas, y que evalúa y certifica de forma periódica eso que denominamos  “competencia profesional continuada”.

Para los profesionales de la salud, no sirve apelar a una competencia obtenida con nuestra titulación universitaria de base, sino que, se nos exige renovarla, como garantía de que somos merecedores de esa confianza que los ciudadanos depositan en todos y cada uno de nosotros. Una relación que
además, ya no es asimétrica, como lo era, por el paternalismo característico de otros tiempos, sino que es absolutamente simétrica, gracias a ese principio que se incorpora ahora con toda fuerza, de autonomía del paciente.

Unas profesiones fuertes precisan de unas organizaciones colegiales que garanticen los derechos de los pacientes, regulados en la Carta Universal de los Derechos Humanos y en la Ley de Autonomía del paciente, entre otras.

Una profesión fuerte es aquella en la que sus profesionales poseen los conocimientos, las habilidades y las actitudes necesarias para su ejercicio cualificado y de verdadera excelencia. Y ese anhelo ha de pasar, por la existencia de mecanismos que hagan posible  esa regulación y esa autorregulación. 

Permítanme poner un ejemplo.

Muy recientemente y tengo el orgullo de decirlo porque fuimos la primera profesión que llevó a cabo este trabajo y con la satisfacción añadida de haber presidido el grupo de expertos europeos que lo efectuó, la Enfermería europea aprobó su Código Ético y Deontológico. De esta manera se daba
cumplimiento al mandato que la Directiva de Servicios realiza, para que los gobiernos, insten a la elaboración de estos códigos de conducta por parte de los Colegios Profesionales.

Algo que está  igualmente recogido en nuestra Ley de Ordenación de las Profesiones Sanitarias. 

Hemos tenido la satisfacción de ser felicitados por esta iniciativa desde la propia Comisión de la Unión Europea. 

Un ordenamiento deontológico que se basa en la Carta de Derechos Humanos de Naciones Unidas, desarrollando esos derechos que nos asisten a todos en materia de salud. Un ordenamiento, a su vez, que establece cuales han de ser las buenas prácticas enfermeras en toda Europa para hacer posible, por
ejemplo, la puesta en marcha de la recientemente aprobada Directiva de Salud
transfronteriza.

Y ese código deontológico que nos vincula a todos y que sirve de base a los respectivos códigos nacionales, tiene como finalidad, garantizar la seguridad y la protección de las personas que reciben cuidados de enfermería en Europa, instruyendo a las organizaciones nacionales de sus Estados miembros  sobre los principios fundamentales que deben tener en cuenta en la
elaboración de su código ético y deontológico.

Y, a su vez,  estos principios-clave son, entre otros:

• Derechos humanos
• Acceso equitativo a una atención sanitaria de calidad
• Calidad y excelencia de la práctica profesional
• Honestidad e integridad
• Derecho a la información y al consentimiento informado
• Confidencialidad,  trabajo en equipo

Es decir. Que toda la profesión está sometida al respeto de un conjunto de
valores que, más allá de sus conocimientos y habilidades, nos convierten en profesionales excelentes. Nos convierten de buenos profesionales, en profesionales buenos.

Y fíjense que marco el énfasis en la expresión “toda la profesión”. ¿Cómo entender que una profesión sanitaria estuviera escindida entre aquellos  de sus miembros que han de respetar unos principios y unos valores y otros que,  no quedarían sujetos a ellos?

Afortunadamente, todas las experiencias internacionales que estamos escuchado a lo largo de este día intenso de trabajo, ponen de relieve, que la realidad en Europa y en el resto de los países del mundo es absolutamente la contraria. El favorecimiento de unas organizaciones reguladoras fuertes,
solidas y comprometidas con las personas y con los sistemas sanitarios.

Esto es precisamente lo que, en el mes de julio del pasado año nos llevó a la Organización Médica Colegial y a la Organización Enfermera Colegial a firmar, en presencia de la ministra de sanidad, un  pacto por la sanidad que ustedes ya conocen y que seguimos manteniendo y reiterado a la actual Ministra. Un pacto que quiere salir al paso de los factores que amenazan la sostenibilidad de nuestro Sistema Nacional de Salud. Entre ellos:

1. La crisis económica
2. El déficit de recursos humanos
3. El envejecimiento de la población
4. La cronificación de las enfermedades
5. El alto coste de las nuevas tecnologías
6. La mayor exigencia de los ciudadanos
7. El uso racional de los recursos diagnósticos y terapéuticos

Un posicionamiento que llevamos a cabo  como profesionales comprometidos éticamente, esto es, comprometidos con lo que hacemos individual y colectivamente, con lo que cada ser humano es y necesita en términos de salud a lo largo de la vida, y con nuestro Sistema Sanitario.

Un pacto que quiere expresar nuestro deseo de  vertebrar esta responsabilidad garantizando nuestra imparcialidad, nuestra independencia y –como no- nuestro secreto profesional, tal y como queda claramente establecido en la directiva de servicios.

Nuestro compromiso no es otro que el reforzamiento permanente de esa gran alianza con nuestros pacientes y con nuestro Sistema Nacional de Salud, la posibilidad de llevar a cabo un ejercicio racional de nuestras respectivas profesiones, y contribuir así, a la sostenibilidad de nuestro Sistema Nacional de Salud. Esa, y no otra,  es nuestra razón de ser como profesionales.

Asimismo queremos reforzar la competencia profesional con la atención primordial al ámbito que ya he señalado de, los principios y valores dirigidos a algo tan necesario como lo es, la humanización creciente de nuestros servicios de salud.  

Hay quienes nos instan a los Colegios Profesionales a ser más atractivos, a prestar más y mayores servicios de todo tipo, a resultar –si me permiten decirlo así- más simpáticos a los miembros de la profesión que representamos. Y, ciertamente, podríamos optar por ese modelo… pero estaríamos siendo poco respetuosos con la finalidad misma de nuestras respectivas organizaciones. 

No debemos ni queremos ser especialmente simpáticos. Queremos garantizar a los pacientes sus derechos y su seguridad clínica. Calidad y seguridad. Y, por ello, resultaremos gratos a quienes comparten estos fines que son la mayoría de los buenos profesionales y podemos resultar
verdaderamente “odiosos” para aquellos otros, minoritarios, que no estén a la altura de las circunstancias, de unas profesiones reguladas tan dignas y humanas como lo son las de médicos y enfermeros.


Porque el escenario en el que nos movemos hoy genera inquietud y no poca desolación. Estamos escuchando voces que invitan a drásticos recortes en las prestaciones sanitarias. Voces que señalan la necesidad de disminuir prestaciones, retirar recursos sanitarios, incrementar las listas de espera y un largo etcétera que puede llegar a poner en cuestión, muy seriamente, la calidad de los servicios sanitarios y la seguridad de las personas a las que ampara nuestro –hasta hoy- envidiable sistema de salud.

Y estamos y seguiremos estando absolutamente comprometidos con ese gran reto ético de la sostenibilidad. Pero no a cualquier precio. 

Hace muy poco tiempo, desde nuestro Observatorio enfermero realizábamos una encuesta a nivel de todo el Estado, en la que se preguntaba a los enfermeros, su nivel de acuerdo y/o desacuerdo con el recorte del 5 por ciento efectuado en sus salarios. La respuesta fue unánime en estos términos:
“Estamos de acuerdo en la medida en que ese ahorro sirva para mantener y preservar la calidad de nuestro Sistema Nacional ded Salud y la seguridad de los pacientes.”

¡Personas que cuidan de personas!

Velar por ello es el horizonte, el punto de partida y la meta de nuestra labor como profesionales y como Organizaciones colegiales.

Una tarea de esta envergadura solo es posible si se dan las bases necesarias para ello. La primordial ha de ser, que nuestras organizaciones colegiales gocen de la autoridad necesaria ante todos los miembros de la profesión para poder garantizarles estos servicios.

Quiero expresar públicamente que la naturaleza de las organizaciones colegiales, constituye en el mundo entero, la mayor garantía, entre otros, para:

• Proteger la salud
• Garantizar la seguridad de las personas
• Garantizar el buen funcionamiento del sistema sanitario
• Garantizar las mejores prácticas y la competencia profesional continuada

Señores médicos y enfermeros: sigamos construyendo juntos la sanidad de excelencia que hoy recae, en buena medida, sobre nuestros hombros.

Señores pacientes: queremos garantizarles que dedicaremos todos nuestros esfuerzos a mantener y revalidar la confianza que han depositado en nosotros

Señora Ministra. Mientras nos permitan realizar nuestro trabajo los ciudadanos podrán seguir estando tranquilos.

Puede usted y el Sistema Nacional de Salud seguir confiando en los médicos y en los enfermeros y en sus colegios profesionales. Tenga Ud. La seguridad de que no le vamos a fallar.

Desde ese ánimo de cooperación y de defensa absoluta de los intereses de los ciudadanos y, a través de ellos, de los profesionales a los que representamos, quiero expresar mi deseo y mi convicción de que, también en esta ocasión,  todos sabremos estar, como siempre, a la altura de las circunstancias.

Máximo González Jurado celebra una conferencia en el Hospital de Guadarrama

Este año el Consejo Internacional de Enfermeras denuncia los importantes problemas de accesibilidad y equidad que sufren los pacientes en todos los países del mundo.

La comunidad sanitaria internacional ha celebrado en todo el mundo el Día Internacional de la Enfermería que conmemora el nacimiento de Florence Nightingale (1820-1910), enfermera británica considerada como la impulsora del concepto moderno de la profesión. Con este motivo el presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado, ha pronunciado una conferencia en el Hospital Guadarrama de Madrid ante varios cientos de profesionales dedicados fundamentalmente a los cuidados a pacientes crónicos y a los cuidados paliativos.

Una elección con la que, tal y como ha reconocido él mismo, ha querido respaldar un perfil profesional que muchas veces pasa desapercibido ante otro tipo de asistencia y que, sin embargo, "realiza un papel absolutamente fundamental en nuestra sanidad. El trabajo de la enfermería en los cuidados a pacientes crónicos y paliativos resulta tan vital para la sociedad que puedo afirmar tajantemente que resulta fundamental para la subsistencia de nuestro Estado del bienestar promulgado en la Constitución española. Un papel, además, creciente y que requiere del reconocimiento y la asunción de mayores competencias por parte de las enfermeras".
González Jurado ha relatado cómo, en esta ocasión, el tema elegido para tal celebración es el compromiso de la enfermería con la resolución de los actuales problemas de desigualdad que encuentran los pacientes, llevando a cabo las actuaciones que sean necesarias para aumentar el acceso de los ciudadanos a los servicios sanitarios y apostando por la equidad de la asistencia sanitaria, con independencia de la situación geográfica de la persona y de sus características personales, sociales o económicas. Y cabe destacar que ambos compromisos vienen a adoptarse en un entorno de crisis económica sin precedentes que podría tener consecuencias devastadoras para la asistencia sanitaria de los ciudadanos y que está poniendo en vilo países enteros cuyas economías, hasta el momento, se creían consolidadas y sólidas.

En su intervención ante los asistentes hoy en el Hospital Guadarrama, el presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado ha puesto de relieve la insuficiencia de recursos humanos enfermeros en relación con la media europea y, lo que es aún más preocupante, las significativas desigualdades entre comunidades autónomas.
Un desequilibrio que pone en evidencia la equidad de las prestaciones en el conjunto del Estado.

Desde el Consejo Internacional de Enfermeras, se ha puesto de manifiesto en el documento Resolver la desigualdad: aumentar el acceso y la equidad, realizado con motivo del Día Internacional de la Enfermería, que la falta de equidad y la desigualdad son problemas que afectan a todo tipo de países. Entre los factores que pueden repercutir seriamente en ambos principios destacan: la escasez de profesionales, infraestructuras y medicinas; la pobreza y el alto coste, especialmente cuando tiene que sufragarlo el propio ciudadano que, en ocasiones, se ve condenado a muerte ante la imposibilidad de hacerse cargo; el idioma y la cultura, que, en muchas ocasiones, imposibilita una asistencia adecuada; la falta de conocimiento e información por parte de los ciudadanos; la migración de poblaciones; el empleo, puesto que en muchos países como, por ejemplo, Estados Unidos, el acceso a una sanidad de calidad está directamente vinculado con las condiciones laborales de cada empleado; la autorregulacion de los profesionales y su sometimiento a unas normas éticas y deontológicas que garanticen las buenas prácticas; y la posible discriminación en base a género, raza, preferencia sexual o condición económica.

Situación actual en España
En España, aunque la equidad es un principio ya consagrado por la Ley General de Sanidad que este año cumple 25 años, la realidad pasa por que en los últimos años el Consejo General de Enfermería viene colaborando con las autoridades sanitarias, analizando y poniendo de manifiesto las diferentes situaciones de desigualdad relativas a la falta de profesionales cualificados, cartera de servicios y prestaciones desiguales; y una amplia diversidad, en otros aspectos sanitarios, como listas de espera, falta de información o conocimiento en la población o la formación continuada de los propios profesionales.

Tal y como pone de manifiesto el presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González Jurado, "estos problemas podrían resolverse en gran medida aprovechando el importantísimo potencial científico, humano e investigador de las enfermeras españolas¿. Asimismo pidió a las comunidades autónomas y a sus políticos que aprovecharan el día de mañana ¿para reflexionar sobre la profesión y alabar nuestro trabajo; que demuestren con hechos concretos este compromiso con la enfermería y den un impulso definitivo a la especialidad de Enfermería Médico-quirúrgica, que es la última de las siete especialidades aprobadas que ya cuenta con el beneplácito del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y la Comisión Nacional de la especialidad". Máximo González Jurado ha anunciado también que, siguiendo la hoja de ruta planteada por el Consejo Internacional de Enfermeras, el Observatorio Sanitario del Consejo General de Enfermería va a poner en marcha una nueva línea de trabajo, investigación y análisis dedicada a la equidad e igualdad en el Sistema Nacional de Salud. "Nuestra intención es colaborar con el Ministerio de Sanidad en su labor de garante de la equidad y la accesibilidad y, en este sentido, un equipo de enfermeros y analistas expertos estarán continuamente evaluando la asistencia sanitaria prestada en todo el territorio español de cara a velar por que se cumpla en todos los rincones de España con el principio de equidad y accesibilidad de todos y cada uno de nuestros ciudadanos".